Con la pandemia y el confinamiento duro, muchas familias se desplazaron fuera de las grandes urbes en busca de tranquilidad y más calidad de vida gracias al teletrabajo. Sin embargo, la vuelta a la oficina se ha convertido en una realidad, ya sea total o parcial. ¿Cuál sería el escenario ideal para los trabajadores tras haber probado la posibilidad de trabajar a distancia? El 40% haría un cambio de residencia si pudiera teletrabajar.



Así lo señala la Guía HAYS 2022, que muestra que el 21% optaría por trasladarse a poblaciones de menor densidad de población, mientras que el 12% lo haría a zonas completamente rurales y el 7% a las islas Canarias o Baleares. Por otro lado, el 60% no contemplaría la opción de moverse a otro lugar.

El teletrabajo 100% o el modelo híbrido de ir a la oficina solamente algunos días ha permitido el alza de población en zonas urbanas dentro de la España vaciada, es decir, que no son totalmente rurales. Es el caso de ciudades como Segovia, Toledo o Lleida, donde la calidad de vida es alta, con una buena conexión a Internet y a menos de dos horas en AVE o coche de la oficina”.

En este sentido, está comprobado que son muy pocos los empleados que consideran factible teletrabajar totalmente, como indican los datos de la Guía HAYS 2022. Según la encuesta, solamente el 14% de los profesionales considera beneficioso y productivo trabajar siempre en remoto, lo que les permitiría ir a vivir a una isla lejos de las grandes ciudades españolas. Sin embargo, el 81% de ellos admite que el modelo híbrido se ajusta a las necesidades, mientras que solo el 5% cree que lo mejor es la presencialidad total.

Fernando Calvo, director de People & Culture en HAYS España, explica que el modelo flexible de teletrabajo y presencialidad dibuja un nuevo escenario, un proceso que ya se ha vivido hace 40 años, cuando la gente buscó vivir cerca de la sierra o del mar, en un chalet y a 40 minutos de la ciudad.

“Vimos como las zonas de influencia y periferias de las grandes ciudades crecieron exponencialmente y, hoy, la tecnología y la flexibilidad del teletrabajo permiten ampliar ese radio de 40 minutos o 1 hora a distancias de dos horas, ya que la asistencia a la oficina en muchos casos puede pasar de ser diaria a un par de veces a la semana”, señala.

Sin embargo, puede resultar difícil para las zonas más rurales reunir las condiciones óptimas para un trabajo eficiente (conexión, transporte) y una vida personal fácil (colegios, ambulatorios, ocio). Y es que, actualmente, el 13% de los trabajadores admite tener problemas con la conectividad para desempeñar sus funciones correctamente.

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