Se trata de un método para facilitar la incorporación de nuevos empleados. Una de las claves de la técnica job shadowing es tan clásica como el «aprender mirando», que facilita la tarea de integrar a nuevos trabajadores. Empresas de todos los sectores apuestan por esta estrategia con el fin de facilitar la incorporación de sus nuevos fichajes y a continuación te contamos cuáles son los puntos fundamentales.



El «aterrizaje» de un empleado en el organigrama de una empresa es fundamental para garantizar un encaje perfecto en su nuevo puesto. Pues bien, en este marco encontramos una nueva técnica de incorporación al trabajo conocida como job shadowing.

Para lograr buenos resultados, hay que «obtener información de calidad sobre el lugar al que vamos a contribuir», apunta Manel Fernández Jaria, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), quien considera que «pasar un periodo de tiempo con un compañero de trabajo entrenado como facilitador nos permite obtener rápidamente una idea clara de la cultura, el entorno laboral de la empresa y las funciones o el desempeño que se espera de nosotros».

De esta manera, el job shadowing se convierte, según el experto, en una excelente oportunidad que ofrece resultados relevantes en dos direcciones: por un lado, el nuevo miembro del equipo aprende habilidades desde la práctica y con un dominio dirigido, a la vez que se construyen conexiones profesionales y se concretan, de forma clara, las funciones y las expectativas; por otro lado, el facilitador mejora su nivel de liderazgo, diciendo y haciendo las cosas con un alto nivel de calidad.

Job shadowing para integrar a nuevos trabajadores

El job shadowing o «trabajo en la sombra» es un tipo de capacitación práctica para el trabajo que ayuda a integrar a nuevos trabajadores, donde el nuevo miembro de un equipo aprende de un colega más experimentado siguiéndolo y observándolo. El nuevo trabajador se cree una vista de 360 grados de su nuevo puesto.

A esta valiosa ventaja, el profesor añade toda una retahíla de beneficios que revierten en la propia empresa:

  • Reducción de los tiempos de eficiencia de los nuevos empleados o en situaciones de cambio de rol.
  • Creación de trabajo en red entre departamentos.
  • Fortalecimiento de las relaciones entre los miembros del personal. 
  • Construcción de una perspectiva real sobre cómo opera la compañía.
  • Mejora de la cultura preventiva de la empresa.
  • Incremento de la calidad de las comunicaciones.

«Los resultados que se están obteniendo son muy satisfactorios. La capacitación está dirigida a los puntos clave, y los nuevos trabajadores están aprendiendo mucho más rápido», explica Manel Fernández Jaria.

¿Cómo implantar correctamente el job shadowing?

En primer lugar, el programa debe revisarse de forma periódica para evitar sesgos de aprendizaje. Según Fernández Jaria, «para que el programa realmente resulte útil, hay que responder algunas cuestiones de forma previa»:

  • ¿Cuál es el objetivo general del programa de observación del trabajo?
  • ¿Qué beneficios aporta a los empleados que actúan como facilitadores?
  • ¿Qué formación previa y qué requisitos deben tener los facilitadores?
  • ¿Cuáles son las expectativas de los involucrados?
  • ¿Cómo se mide el progreso o el éxito de los involucrados?
  • ¿Cómo se abordan los problemas, si ocurren, y cuándo?
  • ¿Cómo se rastrea y se mide el programa en la organización?
  • ¿Qué sucede después de completar con éxito el programa de observación del trabajo?

La idea principal es que el nuevo miembro aprenda de un colega más experimentado, siguiéndolo y observándolo. Sin embargo, la empresa también persigue otros objetivos más amplios, de carácter secundario, aunque no por ello menos valiosos, como el descubrimiento de nuevas áreas de mejora, el refuerzo de las normas y los procedimientos correctos de trabajo, el aumento de la productividad del candidato, y la creación de un lugar seguro para hacer preguntas.

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